Portada edición 35 La Moraleja

Bobi, el oso feliz

Valor humano: Alegría

Bobi era un oso feliz, sabía disfrutar cada momento del día, desde que se levantaba hasta que dormía. Sus amigos gozaban mucho estar con él porque se la pasaban siempre muy bien y divertidos.

Les gustaba brincar entre los pequeños bloques de hielo, y cuando estaban arriba de uno se mecían haciendo malabares para no caerse y desafiar el equilibrio. Sabían que estaban seguros pues todos nadaban muy bien, sin embargo Bobi, tenía temor de caerse y se aferraba a su bloque con mucha destreza.

Entre juego y juego un día al tratar de saltar hacia un bloque, Bobi se cayó al agua. Todos sus amigos se preocuparon porque jamás se había caído y pensaron que podía asustarse, pues aún era muy pequeño.

Al estar en el agua, sus amigos fueron hacia él para ayudarlo y consolarlo, Bobi sorprendido, se agarró de ellos para subir a la plataforma de hielo. Ya arriba, les confesó: “amigos, pensé que al verme caer se burlarían, pero para mi sorpresa todos me ayudaron, no tengo más que agradecer”. Los amigos le contestaron: “Te confesamos que sí fue gracioso verte caer, pero no por eso íbamos a dejarte solo ahí en el agua a tu suerte”.

Al día siguiente, decididos a ayudar a Bobi a perder el miedo a las caídas, volvieron a jugar al equilibrio pero esta vez en equipos; varios se subieron a un bloque de hielo y otros tantos en otro. El equipo que más tiempo durara arriba del bloque ganaría. Al final cayó un equipo al agua y luego el otro. Todos ya mojados, se carcajearon sin parar disfrutando el momento, ente ellos Bobi, quien no paraba de reír, al punto de olvidar sus temores.

Bobi feliz se dio cuenta de que sus amigos eran fieles y leales, y que junto a ellos todo era alegría, a pesar de los momentos difíciles, pues ellos mismos decidían ver su vida así.

Moraleja: La alegría es ver lo mejor de la vida y disfrutarla.

Por: Leticia Cárdenas Vera